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Los test de COVID-19 en algunos centros privados: sin prescripción médica ni interpretación de resultados
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Los test de COVID-19 en algunos centros privados: sin prescripción médica ni interpretación de resultados

La OCU denuncia que en algunos casos “no hay un análisis previo del estado de salud del paciente” y son médicos de Atención Primario los que en su consulta interpretan los resultados.

María García tiene 24 años. El 28 de julio decidió hacerse una PCR por lo privado, con su seguro médico, porque iba a pasar unos días con su sobrina de 7 meses. “Yo lo que no quería era contagiarle nada”, explica. Para hacerse la prueba tuvo que pedir cita con su médico de cabecera para que se la prescribiera.

Este testimonio es radicalmente opuesto al de Amanda Ezquerra, de 43 años. “Acudí a un centro médico privado para hacerme una PCR porque había estado una semana con amigos en la playa y luego quería pasar unos días con mi madre, de 76 años y quería ir tranquila”, relata. A Amanda no le pidieron ningún tipo de prescripción médica, no tuvo que ver antes a ningún médico. Sin cita previa y acudiendo al centro de salud, en un pueblo a las afueras de Madrid, por la mañana, le hicieron la prueba. 

Dando una vuelta rápida por internet podemos encontrar numerosos anuncios para hacernos cualquier tipo de test de la COVID-19 con precios que oscilan, según la Organización de Consumidores, entre los 50 y los 150 o hasta los 200 euros dependiendo de si queremos hacernos un test rápido, que son más baratos o una PCR, que son más caras.

“Digamos que ha habido una cierta normalización en cuanto a los precios. Han desaparecido los precios más extremos y hay una posibilidad de oferta amplia”, explica a Newtral.es su portavoz, Enrique García.

“Pero cuidado donde se encargan”, advierte. Pide que “que se haga en laboratorios acreditados”. “El consumidor tiene que ir más allá del precio y fijarse en las características del test”, relata. 

La Agencia Española de Medicamentos (Aemps) publicó a finales de agosto una advertencia sobre test de detección de la COVID-19 ofertados en el mercado que incumplen diferentes normativas vigentes de seguridad y control.

Los centros privados tienen obligación de informar a Salud Pública del número de PCRs realizadas y cuántas han dado positivo, de acuerdo con la Orden SND/404/2020, de 11 de mayo y según nos ha confirmado el Ministerio de Sanidad. 

La primera pregunta que nos surge es: ¿por qué pagar para hacernos un test? ¿Por qué no acudir a la Seguridad Social? Porque el protocolo aprobado por Sanidad y con acuerdo con las comunidades autónomas hace énfasis en hacer PCRs en sintomáticos y contactos estrechos. 

“En Atención Primaria realizamos, fundamentalmente, la prueba de la PCR a aquellos que, por una parte, tienen síntomas o que han tenido un contacto con una persona confirmada”, asegura José María Molero García, médico de familia y miembro del grupo de enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC). 

Carlos Debán Miguel, médico de familia y miembro de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, confirma después que “si el paciente es asintomático, no tiene clínica y no ha tenido contacto estrecho, normalmente no se hace. Si es para un tema privado, no se suele hacer la PCR”. 

El foco está, por lo tanto, en un nicho grande de personas que aún no presentando síntomas quieren hacerse la prueba para estar más tranquilos porque tienen un viaje o van a visitar a alguien de riesgo, entre otras razones. 

Ese perfil, entre otros, elige finalmente acudir a hacerse una prueba por lo privado. Pero a la hora de acudir a estos centros hay dos grandes carencias, según denuncian estos profesionales: la prescripción médica y la interpretación de los resultados. 

La prescripción médica dejó de ser obligatoria

La Orden SND/344/2020, de 13 de abril, por la que se aprobaron medidas excepcionales para el refuerzo del Sistema Nacional de Salud, estableció que “para la realización de pruebas diagnósticas para la detección del COVID-19” era obligatoria “una prescripción médica por un facultativo de acuerdo con las directrices, instrucciones y criterios acordados al efecto por la autoridad sanitaria competente”.

Sin embargo, cuando decayó el estado de alarma, también lo hizo esta normativa. Por eso, en algunas clínicas privadas o no hay prescripción médica o esa prescripción, denuncia la OCU, está “incluida en el precio que pagas para hacerte la prueba”. Es decir, “se ha convertido, en la práctica, en un mero trámite”. 

“En junio de este año hemos hecho encuestas escenario de test privados y, por desgracia, muchas veces la propia prescripción iba incluida en la prueba y era un mero trámite, no había un análisis previo del estado de salud del paciente ni un análisis que determinara la realización de la prueba”, relata Enrique García, portavoz de la OCU. 

La prescripción es importante, entre otros motivos, porque no todas las pruebas son igual de precisas dependiendo del momento en el que las hagas. Y la decisión de qué prueba hay que realizarle al paciente no debe tomarla el paciente dependiendo, por ejemplo, del precio que le ofrezca la clínica u otros factores, sino un profesional médico atendiendo a su estado clínico y su historial.  

“Cada prueba tiene su utilidad en su momento. Fuera de una valoración por parte de un profesional sanitario, la prueba nos va a dar una información falsa, es una foto que no nos va a seguir y nos puede confundir”, explica José María Molero García. 

“Si se hace (una PCR) en un determinado periodo, en los primeros 7 días, la sensibilidad (fiabilidad) de la PCR es elevada, pero disminuye muchísimo cuando pasan unos días, porque, evidentemente, la PCR se puede negativizar”, asevera Carlos Debán. 

El segundo “agujero negro” es la interpretación de los resultados, inexistente en muchos de estos centros también. El asesoramiento médico una vez te llegan las pruebas de los test es imprescindible porque las pruebas deben ser interpretadas en el contexto clínico de cada persona. 

Carlos Debán recuerda que, a su consulta, “llegan pacientes” para que él les interprete “una determinación de anticuerpos (un test rápido) que les han realizado en clínicas privadas”. “Sí que tienes que utilizar parte de tu tiempo y de tu actividad en informar algo que no has propiciado tú, que se ha propiciado en otro ámbito: la sanidad privada. Y tú tienes que dedicarte a realizar una información”, recalca José María Molero. 

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